Estrategia Española de Economía Circular - España Circular 2030
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Policy
Abstract
España Circular 2030 constituye una herramienta nacional de cara a impulsar un nuevo modelo de producción y consumo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible, en la que se reduzcan al mínimo la generación de residuos y se aprovechen con el mayor alcance posible los que no se pueden evitar. La Estrategia busca contribuir a los esfuerzos de España por lograr una economía sostenible, descarbonizada, eficiente en el uso de los recursos y competitiva. Esta estrategia se materializará a través de sucesivos planes de acción trienales. La Estrategia establece los siguientes objetivos para el año 2030: reducir en un 30 % el consumo nacional de materiales en relación con el PIB, tomando como año de referencia el 2010; reducir la generación de residuos un 15 % respecto de lo generado en 2010; reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50 % de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20 % en las cadenas de producción y suministro a partir del año 2020, contribuyendo así al ODS; incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10 % de los residuos municipales generados; reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2; y mejorar un 10 % la eficiencia en el uso del agua.
Aunque la Estrategia está dotada de un carácter transversal y multidisciplinar y sus principios deben aplicarse a todos los sectores económicos, el documento se enfoca en particular a alguno de ellos debido a su relevancia: sectores de la construcción y la demolición; agroalimentario, pesquero y forestal; industrial; bienes de consumo; textil y confección y el turismo. La transversalidad de la Estrategia se canalizará a través de los tres ejes de la sostenibilidad –económico, social (incluyendo el enfoque del género) y ambiental– y sus objetivos se materializarán actuando a través de distintas políticas y de diferentes instrumentos: normativos; financieros y fiscales; de I+D+i; y de sensibilización, formación y divulgación. Para facilitar el cambio necesario hacia la economía circular son fundamentales las herramientas que faciliten el que los consumidores cuenten con la necesaria información a la hora de la toma de decisiones de compra. La transparencia y los sistemas de certificación voluntarios (ecoetiquetas, declaraciones ambientales de producto, o el Análisis de Ciclo de Vida (ACV)) son algunas de las medidas previstas.
La Estrategia también hace una apuesta por la innovación y la digitalización de los sectores agroalimentario, forestal y del medio rural a través de varias líneas de actuación, que formarán también parte de los Planes de Acción de esta Estrategia de Economía Circular. Asimismo, se señala la necesidad de orientar los esfuerzos a resolver los problemas en origen y no al final de la cadena, de acuerdo con el principio de prevención. En base a dicho principio, en el ámbito de la agricultura deberán tenerse en cuenta las condiciones agroclimáticas y edáficas a la hora de decidir los cultivos a implantar en las diferentes regiones, o la necesidad de impulsar rotaciones de cultivos con especies mejorantes. Por otra parte, el texto aborda la incorporación de la Economía Circular a las actividades ligadas al mar a través, entre otras, de la Estrategia de Crecimiento Azul, que contemplará líneas específicas de actuación en materia de fomento de la pesca sostenible, tales como la mejora del sistema de inspección pesquera, la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR), y la ampliación de las reservas marinas protegidas.
Por otra parte, el documento hace referencia a aumentar la eficiencia energética de cara a cumplir con los compromisos ambientales adoptados al ratificar el Acuerdo de París. En concreto, el conjunto de los sectores difusos, entre ellos el de residuos, deberán participar en la consecución de los objetivos en materia de cambio climático con una reducción en 2030 del 39 % respecto a los niveles del año 2005. También en materia de gestión hídrica se busca aumentar la eficiencia en el uso de dichos recursos. Así, se señala que gran parte de la circularidad en el agua se logra a través de las mejoras en la depuración de las aguas residuales, lo que permite, simultáneamente, la recuperación de materiales en forma de nutrientes como nitrógeno, fósforo y magnesio en los procesos de deshidratación de los fangos digeridos procedentes de las EDAR para su posible posterior utilización como fertilizantes.
Por último, cabe señalar que el modelo de gobernanza de la Estrategia de Economía circular requiere de la participación de las tres administraciones y de los agentes económicos y sociales y se articulará a través de una Comisión Interministerial con los ministerios implicados, un Grupo de trabajo de la Comisión de coordinación de residuos con las comunidades autónomas y entidades locales y del Consejo de Economía Circular con los agentes económicos y sociales.
Aunque la Estrategia está dotada de un carácter transversal y multidisciplinar y sus principios deben aplicarse a todos los sectores económicos, el documento se enfoca en particular a alguno de ellos debido a su relevancia: sectores de la construcción y la demolición; agroalimentario, pesquero y forestal; industrial; bienes de consumo; textil y confección y el turismo. La transversalidad de la Estrategia se canalizará a través de los tres ejes de la sostenibilidad –económico, social (incluyendo el enfoque del género) y ambiental– y sus objetivos se materializarán actuando a través de distintas políticas y de diferentes instrumentos: normativos; financieros y fiscales; de I+D+i; y de sensibilización, formación y divulgación. Para facilitar el cambio necesario hacia la economía circular son fundamentales las herramientas que faciliten el que los consumidores cuenten con la necesaria información a la hora de la toma de decisiones de compra. La transparencia y los sistemas de certificación voluntarios (ecoetiquetas, declaraciones ambientales de producto, o el Análisis de Ciclo de Vida (ACV)) son algunas de las medidas previstas.
La Estrategia también hace una apuesta por la innovación y la digitalización de los sectores agroalimentario, forestal y del medio rural a través de varias líneas de actuación, que formarán también parte de los Planes de Acción de esta Estrategia de Economía Circular. Asimismo, se señala la necesidad de orientar los esfuerzos a resolver los problemas en origen y no al final de la cadena, de acuerdo con el principio de prevención. En base a dicho principio, en el ámbito de la agricultura deberán tenerse en cuenta las condiciones agroclimáticas y edáficas a la hora de decidir los cultivos a implantar en las diferentes regiones, o la necesidad de impulsar rotaciones de cultivos con especies mejorantes. Por otra parte, el texto aborda la incorporación de la Economía Circular a las actividades ligadas al mar a través, entre otras, de la Estrategia de Crecimiento Azul, que contemplará líneas específicas de actuación en materia de fomento de la pesca sostenible, tales como la mejora del sistema de inspección pesquera, la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR), y la ampliación de las reservas marinas protegidas.
Por otra parte, el documento hace referencia a aumentar la eficiencia energética de cara a cumplir con los compromisos ambientales adoptados al ratificar el Acuerdo de París. En concreto, el conjunto de los sectores difusos, entre ellos el de residuos, deberán participar en la consecución de los objetivos en materia de cambio climático con una reducción en 2030 del 39 % respecto a los niveles del año 2005. También en materia de gestión hídrica se busca aumentar la eficiencia en el uso de dichos recursos. Así, se señala que gran parte de la circularidad en el agua se logra a través de las mejoras en la depuración de las aguas residuales, lo que permite, simultáneamente, la recuperación de materiales en forma de nutrientes como nitrógeno, fósforo y magnesio en los procesos de deshidratación de los fangos digeridos procedentes de las EDAR para su posible posterior utilización como fertilizantes.
Por último, cabe señalar que el modelo de gobernanza de la Estrategia de Economía circular requiere de la participación de las tres administraciones y de los agentes económicos y sociales y se articulará a través de una Comisión Interministerial con los ministerios implicados, un Grupo de trabajo de la Comisión de coordinación de residuos con las comunidades autónomas y entidades locales y del Consejo de Economía Circular con los agentes económicos y sociales.
Attached files
Web site
Date of text
Entry into force notes
2020-2030
Repealed
No
Serial Imprint
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Source language
Spanish
Legislation Amendment
No