Libro Blanco del Agua de España.
Country
Type of law
Policy
Abstract
El Libro Blanco del Agua en España tiene como razón fundamental la constatación de que resulta necesario promover, desde la propia Administración hidráulica, un esfuerzo sosegado y colectivo de reflexión común, de unificación de vistas, de integración, que coadyuve a clarificar la confusión actual, y que, sin el carácter de un texto formal normativo o reglado, sino abierto y flexible, con voluntad de rigor, de diálogo y de acercamiento, proporcione elementos de juicio útiles a la colectividad, e informe con los datos técnicos más fiables y actualizados de situaciones, criterios y problemas del agua frecuentemente desconocidos o, al menos, no reunidos de forma sistemática y crítica en un texto para el debate, de amplia difusión pública.
Constituyen los principales objetivos del Libro Blanco: 1) La necesidad y utilidad de la recopilación de los datos básicos del agua en España, que se encuentran en una situación de enorme dispersión en numerosas instancias administrativas y privadas, y su mera síntesis y unificación, ciertamente complicada, ya posee un gran interés intrínseco. 2) Fundar las bases para, una vez descrita la situación actual, estimar la evolución previsible y el establecimiento de opciones y prioridades en el uso del agua. 3) El permanente esfuerzo por la consideración y enfoque de los problemas del agua desde posiciones múltiples, con ópticas distintas, a veces complementarias, en ocasiones divergentes, siempre enriquecedoras. 4) Proporcionar un soporte material ordenado, extenso y riguroso, para la discusión, la participación y el debate social. 5) Constituir un documento de directrices para el Plan Hidrológico Nacional, que otorgue a este Plan unas condiciones iniciales de madurez técnica, debate y consenso de extraordinaria importancia para su viabilidad sociopolítica.
La segunda parte del Libro Blanco describe el contexto global, en sus tres vertientes fisiográfica, socioeconómica e institucional, sobre el que operan las cuestiones del agua. Esta descripción ofrece los marcos de referencia básicos en los que se inscriben las situaciones y problemas relacionados con los recursos hídricos, y permite comprender sus condicionantes de fondo. Respecto al Marco físico y biótico se pasa revista a los principales rasgos climáticos, geológicos, edafológicos, de uso del suelo, hidrográficos y bióticos que configuran y enmarcan la situación hídrica española. La tercera parte del Libro Blanco lleva a cabo una descripción técnica sobre las circunstancias y situación actual de las aguas en España desde un punto de vista eminentemente descriptivo, que se ocupa en primer lugar del dato básico de cuánta agua hay, dónde está, y cómo son los recursos hídricos en cantidad y calidad, para después pasar revista a la situación de los usos, demandas y asignaciones que gravitan sobre estos recursos, a los sistemas de explotación en que se integran recursos y demandas, a los mecanismos de protección del dominio público hidráulico, a la economía, protección y administración del agua, a las infraestructuras y a los fenómenos extremos de sequías e inundaciones.
La cuarta y la quinta parte del Libro Blanco, una vez examinados en los capítulos anteriores la situación actual, los problemas existentes y previsibles, y los rasgos y posibilidades para la política del agua del próximo futuro, proceden a indagar algunos fundamentos conceptuales que pueden inspirar u orientar la construcción de la política de aguas del próximo futuro, y a considerar ahora el principal instrumento técnico-jurídico mediante el que se expresa esta política del agua, y que no es otro que el de la planificación hidrológica. Respecto al proceso planificador, el Libro Blanco parte de la consideración de que, aunque la planificación entendida como racionalización es tan antigua como el propio aprovechamiento del agua, los primeros intentos sistemáticos de formulación y anticipación de un problema hídrico, de análisis de alternativas, y de propuestas de actuación, se remiten en España a la segunda mitad del siglo XIX.
El proceso de planificación supone la racionalización en la gestión de un recurso escaso, lo que implica la intervención previa del Estado que define los usos sociales más eficientes del recurso (dicho de otra forma, las prioridades de uso). La relativa abundancia del recurso en las primeras etapas históricas hacía innecesaria la intervención pública, o en el caso de que esta se produjese era sólo de control o autorización de usos fijados por particulares. La planificación hidrológica se estructura a partir de la definición de dos instrumentos: a) El Plan Hidrológico Nacional; b) Los Planes Hidrológicos de cuenca.
Constituyen los principales objetivos del Libro Blanco: 1) La necesidad y utilidad de la recopilación de los datos básicos del agua en España, que se encuentran en una situación de enorme dispersión en numerosas instancias administrativas y privadas, y su mera síntesis y unificación, ciertamente complicada, ya posee un gran interés intrínseco. 2) Fundar las bases para, una vez descrita la situación actual, estimar la evolución previsible y el establecimiento de opciones y prioridades en el uso del agua. 3) El permanente esfuerzo por la consideración y enfoque de los problemas del agua desde posiciones múltiples, con ópticas distintas, a veces complementarias, en ocasiones divergentes, siempre enriquecedoras. 4) Proporcionar un soporte material ordenado, extenso y riguroso, para la discusión, la participación y el debate social. 5) Constituir un documento de directrices para el Plan Hidrológico Nacional, que otorgue a este Plan unas condiciones iniciales de madurez técnica, debate y consenso de extraordinaria importancia para su viabilidad sociopolítica.
La segunda parte del Libro Blanco describe el contexto global, en sus tres vertientes fisiográfica, socioeconómica e institucional, sobre el que operan las cuestiones del agua. Esta descripción ofrece los marcos de referencia básicos en los que se inscriben las situaciones y problemas relacionados con los recursos hídricos, y permite comprender sus condicionantes de fondo. Respecto al Marco físico y biótico se pasa revista a los principales rasgos climáticos, geológicos, edafológicos, de uso del suelo, hidrográficos y bióticos que configuran y enmarcan la situación hídrica española. La tercera parte del Libro Blanco lleva a cabo una descripción técnica sobre las circunstancias y situación actual de las aguas en España desde un punto de vista eminentemente descriptivo, que se ocupa en primer lugar del dato básico de cuánta agua hay, dónde está, y cómo son los recursos hídricos en cantidad y calidad, para después pasar revista a la situación de los usos, demandas y asignaciones que gravitan sobre estos recursos, a los sistemas de explotación en que se integran recursos y demandas, a los mecanismos de protección del dominio público hidráulico, a la economía, protección y administración del agua, a las infraestructuras y a los fenómenos extremos de sequías e inundaciones.
La cuarta y la quinta parte del Libro Blanco, una vez examinados en los capítulos anteriores la situación actual, los problemas existentes y previsibles, y los rasgos y posibilidades para la política del agua del próximo futuro, proceden a indagar algunos fundamentos conceptuales que pueden inspirar u orientar la construcción de la política de aguas del próximo futuro, y a considerar ahora el principal instrumento técnico-jurídico mediante el que se expresa esta política del agua, y que no es otro que el de la planificación hidrológica. Respecto al proceso planificador, el Libro Blanco parte de la consideración de que, aunque la planificación entendida como racionalización es tan antigua como el propio aprovechamiento del agua, los primeros intentos sistemáticos de formulación y anticipación de un problema hídrico, de análisis de alternativas, y de propuestas de actuación, se remiten en España a la segunda mitad del siglo XIX.
El proceso de planificación supone la racionalización en la gestión de un recurso escaso, lo que implica la intervención previa del Estado que define los usos sociales más eficientes del recurso (dicho de otra forma, las prioridades de uso). La relativa abundancia del recurso en las primeras etapas históricas hacía innecesaria la intervención pública, o en el caso de que esta se produjese era sólo de control o autorización de usos fijados por particulares. La planificación hidrológica se estructura a partir de la definición de dos instrumentos: a) El Plan Hidrológico Nacional; b) Los Planes Hidrológicos de cuenca.
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No
Source language
Spanish
Legislation Amendment
No