Política Sectorial Agropecuaria 2026-2032.
Country
Type of law
Policy
Abstract
La Política Sectorial Agropecuaria 2026-2032 de Guatemala, elaborada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) con apoyo de FAO, constituye la hoja de ruta del sector público agropecuario para promover un sistema agroalimentario más productivo, competitivo, inclusivo, sostenible y resiliente. Parte del reconocimiento de que Guatemala depende históricamente del sector agropecuario, forestal e hidrobiológico como fuente de empleo, alimentación, ingresos y crecimiento económico, pero enfrenta una marcada desigualdad productiva: mientras una parte menor del sector está tecnificada y vinculada a la agroindustria y exportación, la mayoría de unidades rurales opera a pequeña escala y orienta su producción al autoconsumo. La política busca superar la fragmentación institucional y territorial, fortalecer la gobernanza sectorial y ampliar las oportunidades económico-productivas y alimentarias de la población rural, con especial atención a mujeres, juventudes rurales, pueblos indígenas, personas migrantes y personas con discapacidad.
El diagnóstico identifica problemas estructurales que limitan la productividad, competitividad y sostenibilidad del sector: acceso insuficiente a recursos productivos, tierra, financiamiento, infraestructura, asistencia técnica, tecnología, información, organización rural y mercados; además de degradación de recursos naturales, fragilidad de suelos y agua, baja adaptación al cambio climático y vulnerabilidad ante fenómenos naturales extremos. El documento caracteriza el sector agropecuario como compuesto por los subsectores agrícola, pecuario, forestal e hidrobiológico, y destaca que alrededor del 67,5% del territorio nacional se utiliza o posee potencial para actividades agrícolas. En el subsector agrícola, cultivos como maíz, frijol y arroz son esenciales para la dieta nacional, aunque la producción interna no cubre totalmente la demanda, mientras que productos como banano, café, palma africana, caña de azúcar, cardamomo y hule tienen relevancia exportadora.
La política se organiza en cinco ejes estratégicos: 1. acceso equitativo a recursos y servicios para la producción; 2. infraestructura para el desarrollo agroproductivo; 3. organización y empresarialidad rural para el acceso a mercados; 4. producción agropecuaria sostenible y resiliente; 5. y gobernanza e institucionalidad sectorial. Estos ejes buscan ampliar el acceso a tierra, crédito, seguros, tecnología, capacitación, sanidad e inocuidad; mejorar infraestructura de riego, almacenamiento, acopio, transformación, invernaderos, cosecha de agua y producción hidrobiológica; fortalecer la asociatividad, la gestión empresarial y la integración en cadenas de valor; promover prácticas sostenibles, conservación de suelos, gestión del agua, protección de bosques, pesca responsable y reducción de emisiones; y consolidar una institucionalidad más descentralizada, transparente, innovadora y participativa. En conjunto, la política articula instrumentos legales, nacionales e internacionales —incluidos los ODS, el Plan Katún 2032, la Política General de Gobierno 2024-2028 y normas sobre seguridad alimentaria, ambiente, sanidad, pesca, bosques y cambio climático— para orientar la transformación rural y agroalimentaria del país hasta 2032.
El diagnóstico identifica problemas estructurales que limitan la productividad, competitividad y sostenibilidad del sector: acceso insuficiente a recursos productivos, tierra, financiamiento, infraestructura, asistencia técnica, tecnología, información, organización rural y mercados; además de degradación de recursos naturales, fragilidad de suelos y agua, baja adaptación al cambio climático y vulnerabilidad ante fenómenos naturales extremos. El documento caracteriza el sector agropecuario como compuesto por los subsectores agrícola, pecuario, forestal e hidrobiológico, y destaca que alrededor del 67,5% del territorio nacional se utiliza o posee potencial para actividades agrícolas. En el subsector agrícola, cultivos como maíz, frijol y arroz son esenciales para la dieta nacional, aunque la producción interna no cubre totalmente la demanda, mientras que productos como banano, café, palma africana, caña de azúcar, cardamomo y hule tienen relevancia exportadora.
La política se organiza en cinco ejes estratégicos: 1. acceso equitativo a recursos y servicios para la producción; 2. infraestructura para el desarrollo agroproductivo; 3. organización y empresarialidad rural para el acceso a mercados; 4. producción agropecuaria sostenible y resiliente; 5. y gobernanza e institucionalidad sectorial. Estos ejes buscan ampliar el acceso a tierra, crédito, seguros, tecnología, capacitación, sanidad e inocuidad; mejorar infraestructura de riego, almacenamiento, acopio, transformación, invernaderos, cosecha de agua y producción hidrobiológica; fortalecer la asociatividad, la gestión empresarial y la integración en cadenas de valor; promover prácticas sostenibles, conservación de suelos, gestión del agua, protección de bosques, pesca responsable y reducción de emisiones; y consolidar una institucionalidad más descentralizada, transparente, innovadora y participativa. En conjunto, la política articula instrumentos legales, nacionales e internacionales —incluidos los ODS, el Plan Katún 2032, la Política General de Gobierno 2024-2028 y normas sobre seguridad alimentaria, ambiente, sanidad, pesca, bosques y cambio climático— para orientar la transformación rural y agroalimentaria del país hasta 2032.
Attached files
Web site
Date of text
Entry into force notes
2026 - 2032.
Repealed
No
Serial Imprint
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentción.
Source language
Spanish
Legislation Amendment
No