Política Forestal de El Salvador 2016-2036.
Country
Type of law
Policy
Abstract
En el marco del Objetivo 7 del Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 (que hace un llamado a transitar hacia una economía y sociedad ambientalmente sustentables y resilientes a los efectos del cambio climático) el presente documento establece la Política Forestal de El Salvador, de alcance nacional y relativa al período 2016-2036. El documento representa un instrumento estratégico para la recuperación de la cobertura forestal del país y la restauración de los ecosistemas y paisajes, así como para alcanzar una gestión forestal eficiente, participativa e incluyente que contribuya significativamente a la sostenibilidad ambiental del país, lo que a su vez permitirá la disminución de la vulnerabilidad del país, frente a los fenómenos generados por el cambio climático, a la reducción de la pobreza y a la erradicación del hambre, entre otros. La Política Forestal se enmarca en cinco objetivos específicos: 1) promover el ordenamiento y manejo de los bosques y las tierras forestales; 2) valorar integralmente la contribución de los ecosistemas forestales; 3) la restauración de ecosistemas forestales, valoración integral de su contribución y reducción de la vulnerabilidad; 4) modernizar el marco institucional; 5) fortalecer la base organizativa de los pequeños y medianos productores forestales.
Tal como mencionado, uno de los objetivos estratégicos es contribuir a eliminar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.
El documento busca concretamente que la actividad forestal sea más productiva y sostenible. Uno de los ejes consiste concretamente en el ordenamiento de las tierras forestales, de manera que se definan y localicen las tierras que deben destinarse a proteger permanentemente el suelo y agua, a manejar los bosques; así como las tierras que deben ser recuperadas a través de plantaciones forestales, sistemas agroforestales y la regeneración natural. Otro eje de la política está orientado a la restauración de los ecosistemas forestales, por medio de la reforestación, y sistemas agroforestales, incluyendo la valoración del recurso forestal para constituirlo en una alternativa económica competitiva con otros usos insostenibles de la tierra. Una de las estrategias contempladas consiste en generar opciones forestales para la agricultura sostenible en zonas de ladera.
La Política está orientada a reducir la pobreza rural. En especial, promueve el manejo sostenible de los bosques productivos que propicien mejores condiciones de vida a los propietarios y propietarias de los ecosistemas, contribuyendo a la reducción de la pobreza y vulnerabilidad.
En cuanto al fomento de sistemas integradores y eficientes en el ámbito forestal, se busca fortalecer la capacidad organizativa y de gestión del sector privado y de la sociedad civil, para lograr una gestión forestal participativa y democrática. Una de las estrategias contempladas consiste en fomentar, a través de procesos participativos, la forestería comunitaria para mitigar el cambio climático, en contribución de la seguridad alimentaria y nutricional del país. Otras acciones contempladas incluyen promover la asociatividad de los integrantes de la cadena forestal para que se constituyan en organizaciones empresariales forestales con respaldo jurídico; fomentar la integración entre productores, microempresarios e instituciones públicas y privadas que realizan investigación, capacitación, transferencia de tecnología y promoción del comercio; crear el Programa de Forestería Comunitaria, con el objetivo de promover el fortalecimiento de las organizaciones de productores forestales.
El incremento de la resiliencia de los medios de vida ante las catástrofes es otro de los objetivos de la presente política. Uno de los ejes es precisamente reducir la vulnerabilidad de los sistemas productivos y ecosistemas del país, ante los impactos del cambio climático. En lo que se refiere a los incendios forestales, la Política prevé organizar y capacitar, en las áreas de mayor incidencia de incendios forestales, una red de guardar recursos, constituido por personas voluntarias de la misma comunidad.
A nivel de gobernanza, se busca: a) promover la participación de instituciones, municipalidades y comunidades en las tareas de ordenamiento forestal; b) implementar una Administración Forestal integral, equitativa e incluyente que garantice una gestión forestal eficaz. Cabe destacar, entre los principios rectores de la política, los de concertación y gestión participativa.
Tal como mencionado, uno de los objetivos estratégicos es contribuir a eliminar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.
El documento busca concretamente que la actividad forestal sea más productiva y sostenible. Uno de los ejes consiste concretamente en el ordenamiento de las tierras forestales, de manera que se definan y localicen las tierras que deben destinarse a proteger permanentemente el suelo y agua, a manejar los bosques; así como las tierras que deben ser recuperadas a través de plantaciones forestales, sistemas agroforestales y la regeneración natural. Otro eje de la política está orientado a la restauración de los ecosistemas forestales, por medio de la reforestación, y sistemas agroforestales, incluyendo la valoración del recurso forestal para constituirlo en una alternativa económica competitiva con otros usos insostenibles de la tierra. Una de las estrategias contempladas consiste en generar opciones forestales para la agricultura sostenible en zonas de ladera.
La Política está orientada a reducir la pobreza rural. En especial, promueve el manejo sostenible de los bosques productivos que propicien mejores condiciones de vida a los propietarios y propietarias de los ecosistemas, contribuyendo a la reducción de la pobreza y vulnerabilidad.
En cuanto al fomento de sistemas integradores y eficientes en el ámbito forestal, se busca fortalecer la capacidad organizativa y de gestión del sector privado y de la sociedad civil, para lograr una gestión forestal participativa y democrática. Una de las estrategias contempladas consiste en fomentar, a través de procesos participativos, la forestería comunitaria para mitigar el cambio climático, en contribución de la seguridad alimentaria y nutricional del país. Otras acciones contempladas incluyen promover la asociatividad de los integrantes de la cadena forestal para que se constituyan en organizaciones empresariales forestales con respaldo jurídico; fomentar la integración entre productores, microempresarios e instituciones públicas y privadas que realizan investigación, capacitación, transferencia de tecnología y promoción del comercio; crear el Programa de Forestería Comunitaria, con el objetivo de promover el fortalecimiento de las organizaciones de productores forestales.
El incremento de la resiliencia de los medios de vida ante las catástrofes es otro de los objetivos de la presente política. Uno de los ejes es precisamente reducir la vulnerabilidad de los sistemas productivos y ecosistemas del país, ante los impactos del cambio climático. En lo que se refiere a los incendios forestales, la Política prevé organizar y capacitar, en las áreas de mayor incidencia de incendios forestales, una red de guardar recursos, constituido por personas voluntarias de la misma comunidad.
A nivel de gobernanza, se busca: a) promover la participación de instituciones, municipalidades y comunidades en las tareas de ordenamiento forestal; b) implementar una Administración Forestal integral, equitativa e incluyente que garantice una gestión forestal eficaz. Cabe destacar, entre los principios rectores de la política, los de concertación y gestión participativa.
Attached files
Date of text
Entry into force notes
2016-2036.
Repealed
No
Publication reference
Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Source language
Spanish
Legislation Amendment
No
Implements
Implemented by